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martes, 17 de septiembre de 2013

INICIOS PROMETEDORES

Por fin, el 21 de febrero de 2013 llegaba el ansiado artilugio. Nervios. Puse inmediatamente a cargar las baterías en el extraño cargador y en cuanto vi que la luz se ponía verde, apagué mi último cigarrillo hasta la fecha, rellené uno de los cartuchos ego tank y lo coloqué en el atomizador dispuesto a dar la primera calada.

Puedo asegurar que desde esa primera calada supe que esto funcionaría. El aparato es algo más grande que un cigarro, pero el vapor que entró y salió parecía en cantidad al de un cigarro. La sensación en la garganta (lo que en vapeo se llama golpe) muy parecida a la del cigarro y en cuanto al sabor, extraño, pero agradable. Imitaba el sabor del tabaco, pero estaba mucho más bueno. Cubría, por tanto, casi todas las sensaciones que produce el fumar. Pero faltaba la más importante. ¿Combatiría el mono de la nicotina? Eso lo diría el paso de las horas. Mis primeros líquidos llevaban 12mg de nicotina, considerado de gama media. Eran las 16:00h y cuando me acosté por la noche ni había echado de menos el cigarrillo, ni tenía mono. La última prueba había sido superada. La nicotina que llevaba el líquido era suficiente para evitar el cigarrillo. Cuando el cuerpo me pedía nicotina, no pensaba en el cigarrillo sino en dar un par de caladas a mi nuevo juguete y la sensación desaparecía.

Esa noche supe que había dejado de fumar. La sensación de la primera calada se confirmaba.

Y hasta hoy, señores. Ya no fumo, vapeo. El siguiente paso es ir reduciendo la nicotina hasta hacerla desaparecer. No tengo ninguna prisa y será el cuerpo quien dicte su ley, pero lo que sí tengo claro es que no volveré a tocar un cigarro.

Ahora bien, lo mío es un caso personal. No todo el mundo que lo prueba lo deja así de radical. Tengo mi teoría. Este sistema, sustitutivo del tabaco, como lo pueda ser los chicles o los parches, más que del sistema en sí, dependen en muy buena medida de la voluntad del sujeto. En mis otros intentos, con chicles, por ejemplo, fracasé, pero no por el sistema, sino porque realmente no estaba convencido de dejarlo. En realidad, no quería dejarlo. De hecho creo que cualquiera que se lo proponga deja de fumar si encuentra la voluntad real y la ayuda necesaria en el sistema. Yo he tenido éxito con este sistema porque decidí de una vez por todas dejar de fumar. A esa decisión se añade las similitudes del vapear con el fumar, la nicotina que se usa y que además los líquidos que vapeas están deliciosos. Recuerdo la angustia que me provocaban los chicles, por ejemplo. La sensación de tener algo en las manos. La dosis de nicotina la tenías, pero faltaban otras cosas, como tener algo en la mano, echar humo por la boca... 

Conozco gente que ha empezado a vapear y alterna los cigarrillos con el vapeo. No lo entiendo. Si el cigarrillo electrónico te da todas las sensaciones del tabaco ¿para que compaginarlo con un cigarrillo? Quizás la respuesta esté en el kit de inicio o en el líquido. Un kit de mala calidad o escasa potencia. Si no es por la batería, será seguramente por los líquidos. O demasiada dosis de nicotina, que provoca malestar angustia, mareos o demasiado poca, con lo que realmente no nos quita el mono, en conclusión, no funciona. Lo que hay que encontrar es el equilibrio. Un buen kit que nos permita apartar el cigarrillo analógico desde el primer momento. Si no es así, es que realmente no estás dispuesto a dejar de fumar.

Llegados a este punto, quizás te has planteado probar este sistema, pero no sabes por dónde empezar. Yo podría hacer una explicación de todo lo que rodea al mundo del vapeo, pero eso está hecho ya y de forma muy brillante en el foro vapeando.com, con su Guía Básica del Vapeador, donde se da un repaso a todo lo que necesitas saber para empezar. Desde qué es un cigarro electrónico y cómo funciona, mentiras y verdades, partes de un cigarro electrónico, los líquidos y la nicotina, hasta la recomendación de un primer kit de inicio. De obligada lectura para todo aquel que desee dar sus primeros pasos o simplemente sienta curiosidad por esos extraños artilugios que empieza a ver colgados del cuello de la gente.

Lee, empápate y si te quedan dudas, aquí estoy yo para intentar ayudarte. En cualquier caso en la próxima entrada daré unas pautas para ese primer kit de inicio.


Hasta la próxima.

domingo, 15 de septiembre de 2013

LA DECISIÓN: DEJAR DE FUMAR

Pues llegó el día que me harté del tabaco. De oler a humo, de apestar todo lo que me rodeaba, de oír a mis hijos y a mi mujer. En ningún caso fue por encontrarme mal físicamente, pero han sido muchos años los que he estado prisionero del tabaco. Concretamente soy, era, fumador desde los 14 años y tengo 44. La cuenta es fácil. Había intentado varias veces dejarlo, sin ninguna convicción, la verdad, porque realmente me gustaba, me gusta fumar. Sólo ha habido un par de intentos serios, uno con chicles de nicotina y otro con un sistema de andar por casa, casi surrealista, que me recomendaron, masticar los aros de plástico de los precintos de las botellas de agua, jajaja. Con este no duré mucho, pues me fastidiaba las encías que tengo delicadas, seguramente por culpa del tabaco. Con los chicles me fue mejor. Lo dejé, no sin mucho esfuerzo, durante un par de años, con altos y bajos, pero a la primera preocupación que me sobrevino, volví a caer. Además lo pasas mal, pues el hábito de fumar no se sacia solo con la nicotina. El tener algo en la mano, el exhalar humo tiene su parte importante, y esto te lo da el cigarrillo electrónico.

Curiosamente a mí nunca me ha molestado el olor a tabaco, realmente el fumador no suele notarlo, y esa fue la razón definitiva para intentarlo una vez más y en serio. A parte de otras razones como la salud y el ahorro me decidí por fin, cuando empecé a olerme yo mismo al puñetero tabaco. Al acostarme y mover las sábanas yo mismo me apestaba, cuando por la mañana me mojaba el pelo para peinarme, apestaba a tabaco, y me había duchado antes de acostarme, pero claro, también había estado fumando antes de acostarme. Cuando repartía los exámenes de mis alumnos, me decían: "Jose, esto apesta a tabaco". Simplemente habían estado encima de la mesa del despacho... En fin, situaciones como estas a diario... Y de las que no me daba cuenta. Ahora mismo me sorprendo en un supermercado oliendo a tabaco rancio impregnado en la ropa. Pero no soy yo, es alguien que simplemente ha pasado por mi lado... Y pienso... Yo olía así antes...

En fin que un día me cansé y me decidí a probar el cigarro electrónico ese del que había oído hablar. ¿Dónde vendían eso? En las farmacias. Miré un poquito por internet y vi que había un par de marcas pero también vi que vendían también fuera de las farmacias, en herboristerías y en tiendas on line de procedencia china. Pero no les hice caso a estas últimas porque me daban más confianza las farmacias... (error, jejeje).

Total que salí a la calle a la busca y captura de mi primer cigarrillo electrónico.

Primera farmacia, no tenían, había que pedirlo y costaba unos 50€. Como soy un ansias y lo quería ya, no lo pedí con la esperanza de encontrarlo en alguna otra farmacia. Tras 3 ó 4 farmacias más sin resultado pasé a buscarlo en herboristerías y parapharmacias. Tampoco tenían, era muy caro y tenía poca salida y ya no traían. Pasé a los multiprecios de chinos. Como había visto que esos cigarrillos procedían casi todos de china... Negativo. No tenían. Aún no han llegado, pero llegarán. Total que en mi desesperación, llegué a preguntar (de forma absurda, lo reconozco) hasta en un estanco... En apariencia es absurdo, pero no tanto. Si el que deja de fumar se pasa al vapor el estanco que antes se recicle... es una idea de futuro.

Desanimado volví a casa sin mi cigarro electrónico con la idea de pedirlo, al día siguiente en la farmacia. Buena decisión, porque esa misma noche me empapé con la red de toda una información que me abrió los ojos, descartando de inmediato el cigarro de la farmacia. Di con el foro ya mencionado en la primera entrada y que tenéis en la lista de webs de aquí al lado. Me saturé de información y me volví loco con las posibilidades que había y sobre todo la principal: alejarse del cigarrillo de la farmacia. Por varias razones: es muy caro, no lleva nicotina y no tiene apenas potencia, con lo cual, te dejas los pulmones aspirando y el vapor que exhalas es ridículo en comparación con la más pequeñas de las baterias 510 o ego.

A mí desde luego me quedó claro. Las baterías 510 o EGO era lo que buscaba. Sacaban vapor tanto o más que humo con un cigarro. Los cartuchos o líquidos utilizados llevaban nicotina en varias proporciones a elegir y lo único que los asemejaba a los de farmacia era la forma, sobre todo las baterías 510, no así las ego. Así es que paciencia, sin prisas, a leer más a informarme, a pedir ayuda y recomendaciones en el foro, a leer experiencias de otros usuarios a averiguar que tiendas online eran fiables y con buenos precios... Y ya con más tranquilidad pedir un primer kit para empezar.

Pero eso lo dejaremos para la siguiente entrada...

DECLARACIÓN DE INTENCIONES

Me embarco en una nueva aventura para contar mi experiencia en este nuevo mundo del vapeo al que he llegado huyendo del tabaco.

"Vapeo", nuevo palabro, del verbo "vapear", y ninguno de los dos términos aparece en la RAE. Pero aparecerán. Igual que aparecieron chat y chatear recientemente. Porque esto es lo bueno que tiene la lengua, que está viva y se presta a nuevas creaciones, aunque esas creaciones sean populares. La lengua la crea el uso y estos dos términos "vapeo" y "vapear" y algunos otros como "vaper/vapero/vapeador", "vapeando"... se van a introducir en nuestra lengua sin darnos cuenta y su uso hará que la RAE la tenga que incluir en su diccionario. Como no lo está os la defino yo que es muy fácil:

Vapear: Exhalar vapor.
Vapeo: Acción de vapear
Vaper/Vapero: Persona que vapea. Obviamente la primera más extendida actualmente es claramente de origen anglosajón.
Vapeador: Artilugio con el que se vapea. Cigarrillo electrónico o e-cig. Aunque dentro del mundillo recibe otros nombres que ya iréis conociendo.

¿Y a qué viene todo esto?

Supongo que a estas alturas poca gente habrá que no haya visto a alguien por la calle con una especie de bolígrafo extraño colgado del cuello o en la mano. Cuando yo empecé en febrero no había visto a nadie aún y me consta que ya había, pues ni me considero pionero, ni gurú de este mundillo. Hay quien lleva vapeando desde el 2009. Pero desde hace un par de meses ya he empezado a ver a gente con una batería ego (ese extraño artilugio). Se lo echan a la boca como si de un cigarro se tratara y exhalan "humo" como si fuera un cigarrillo. Humo no, vapor, jejeje.

Os habréis dado cuenta también de que están apareciendo unos extraños comercios con nombres raros llenos de esas baterías que lleva la gente colgando del cuello, botellitas con líquidos de colores... A día de hoy, raro es el centro comercial que no tiene una especie de quiosquillo en el medio con estos productos. Y en los barrios de las grandes ciudades están empezando a aparecer. En mi pueblo, Puerto de Sagunto, han aparecido 4, que yo sepa, en 6 meses.

Tengo conocidos que me advierten de que han leído en el periódico, han escuchado en la radio o han visto en el telediario lo malo, malísimo que es eso que hago yo con el cacharro ese...

Sea por ver a gente, los comercios o la prensa el fenómeno está ahí. Si no te has enterado aún infórmate, hombre, que estamos en la era de la comunicación.

Pues eso, de este nuevo mundillo, afición, vicio o como le queráis llamar voy a hablaros aquí. Siempre desde mi punto de vista personal, desde mi experiencia. Experiencia del todo positiva, pues aunque no sea un método para dejar de fumar, llevo sin fumar un cigarrillo desde febrero.

Ya no fumo, VAPEO...

Y como todos los inicios en cualquier campo son difíciles estoy dispuesto a ayudar desde aquí a cualquiera que desee dar el paso de cambiar humo por vapor, con el objetivo final siempre de abandonar incluso el vapor.

Información hay a patadas por la web, pero sé muy bien que a mucha gente se le hace un mundo encontrar información fiable y adecuada en internet. Yo, todo lo que sé se lo debo además de a la propia experiencia, al foro vapeando.com, donde encontraréis toda la información necesaria para empezar en este mundillo. Cualquier cosa que os pueda contar o explicar, cualquier duda que os surja en ese foro habrá 30 que os la aclararán y os la explicarán mejor que yo, así es que si te mueves bien por los foros y eres participativo allí encontrarás toda la información posible y te moverás entre expertos de este mundillo en todos sus ámbitos. Porque desde ya te digo que este mundillo no se reduce a una batería ego colgada del cuello y un atomizador donde meter el líquido y a vapear, que también, pero entonces te perderías todo un mundo apasionante que iréis descubriendo si seguís este blog u os dais una vuelta por el foro.

¿Entonces qué sentido tiene este blog? Pues como ya he dicho al principio, contaros mi experiencia con el vapeo y al mismo tiempo responder a cualquier duda que se os plantee. Siempre hay gente a la que le dan apuro los foros, no se mueven con seguridad por ellos, no saben buscar la información adecuada, pues para eso tendréis este blog y a este humilde servidor.

Un saludo. En la próxima entrada os contaré mis inicios.